Un pasado doloroso marcado por La Segunda Guerra Mundial, le da vida a una ciudad alemana llena de historia, cultura, monumentos y lugares que hay que visitar. Desde lejos nadie entiende lo que en realidad significó para Berlín tantos años de división y de tristeza hasta que tienen la posibilidad de caminar por sus calles y ver entre tanto desarrollo y belleza algunos rastros de lo que fue aquella época.

Del muro de Berlín que dividió por 28 años a la ciudad en dos, quedan solo algunos rastros, y un montón de coloridos grafitis que demuestran que la guerra dejó recuerdos y unas ganas inmensas de seguir adelante. Algunos hacen alusión al amor, otros a ideologías políticas, y la famosa ilustración llamada “El beso de la muerte”, refleja la dualidad entre la separación y la unión.

 
       

Visitar campo de concentración de Sachsenhausen caminar por el espacio en donde antes estaban ubicadas las cámaras de gas, entrar a las habitaciones y recorrer sus pasillos es una experiencia indescriptible. La piel se eriza, y el espacio transporta a aquella época en la que los nazis lideraban, haciendo de los judíos sus prisioneros. Los habitantes de Berlín no olvidan a las millones de victimas que dejó este suceso, y todavía dejan en este lugar flores y rosas blancas en honor a las personas que murieron allí.

 
 

El parlamento que quedó destruido después de La Segunda Guerra Mundial y que fue reconstruido con una nueva cúpula de cristal hace parte de la nueva Berlín, renovada y moderna. Sobre La Puerta de Brandeburgo descansa La Cuadriga, una escultura de cobre que fue robada por Napoleón como un trofeo después de ganar una batalla, y posteriormente fue recuperada. Ahora es símbolo de la cultura alemana.

 
   

El Monumento del Holocausto fue construido en honor a todas las victimas de la guerra, su diseñador fue un judío. Entre un laberinto creado en muros de cemento sin una entrada o salida fija, los visitantes pueden caminar en su interior perdiendo todo contacto con el exterior.

Berlín es una ciudad perfecta para aquellas personas apasionadas por la historia, viajeros dispuestos a recorrer el mundo con poco equipaje y sedientos por vivir nuevas experiencias e experimentar nuevas emociones en cada lugar que visitan.